Día 12: De Atapuerca a Burgos

15 de septiembre de 2013

Hola:

Hoy tan solo hemos caminado unos 19 kilómetros. Esta mañana, al salir de Atapuerca, he sentido una energía extraña. Déjame que te lo cuente.

Me he despertado cuando ya había salido el sol. En mi habitación tan sólo quedaba una mujer mayor que no hablaba español. He charlado un rato con ella y me he despedido. Al pasar por lo que parecía el comedor varios peregrinos andaban desayunando.

– Vaya una humedad que ha hecho esta noche. Como esto siga así no va a haber quien seque la ropa.

– Bueno, no será para tanto.

Me tomo mi zumo y salgo a recoger mi ropa. Al tocarla noto la humedad. ¡Mierda! No se ha secado la ropa por la noche. La meto en su bolsa hermética (para evitar que moje al resto de ropa que llevo en la mochila y para que no se moje si llueve y saludo a la gente que sale del albergue para empezar a caminar. A los hombros y para afuera.

Subiendo una colina veo como los peregrinos empiezan a gritar y a señalar a uno de los lados. Enfrente de nosotros un jabalí baja a toda velocidad. Los peregrinos simplemente están sorprendidos por la estampa. El animal está a unos 50 metros de nosotros. Podemos sentir sus fuertes pisadas sobre el terreno. Seguimos subiendo aunque seguimos sorprendidos. No todos los días se ve al alimento preferido de Obélix en su hábitat natural y a tan corta distancia. Me siento bien, ha sido una buena forma de empezar el día. Curiosamente ha pasado justo cuanto intentaba tomarme una foto con la cámara en el suelo. Menos mal que no la ha pisado.

Ha sido una buena forma de recargar pilas. Seguimos avanzando y escucho unos pasos rápidos detrás de mi. Quién sea va como una bala. No creo que pueda disfrutar así del camino. Aunque he de reconocer que yo en el alto del perdón iba más o menos a esa velocidad no es menos verdad que, al menos, saludaba y mostraba mi mejor sonrisa a la gente que iba dejando atrás. Este peregrino, va a toda hostia y como preguntándose. ¿Qué hace tanta gente aquí ya?. Yo hace unos días que comprendí que había mejores formas de afrontar el reto y que este tipo de cuestiones lo único que conseguían era restarte energía. Simplemente me aparto y le deseo buen camino.

caminodia12_0

Llegamos a la parte más alta de la colina. Desde aquí se ve una extensa llanura a lo lejos. Pero justo al lado nuestro, varias personas se han dedicado a hacer una figura con piedras. Son varios círculos concéntricos. Simplemente eso. Me detengo. Aunque no lo deseaba, la persona que va corriendo me ha restado algo de energía. Cierro los ojos. Me apoyo en el palo. En mi mente me enfoco en la gente que conozco que ha hecho el camino completo. En la gente que sin completarlo ha pasado por aquí ya. Ellos, al igual que yo, han visto este dibujo en el suelo. Me imagino a las personas que han construido ese circulo. Me transporto a ese momento y me dejo llevar por lo que mi cuerpo decida hacer. En ese momento noto como mi cuerpo se pone recto y una sonrisa aparece en mi rostro. Sólo pensar en el buen rollo con el que se ha hecho esa figura, en el buen hacer que transmiten las personas que antes que yo han pasado por aquí, hace que cambie mi postura. Parece que me hubieran dado unas pilas nuevas. Es quizá algo que roza lo místico. Ofrezco esta buena energía que noto a ese lugar y sigo caminando. Gracias.

caminodia12_1

Bajando la loma me encuentro con Francesco, un chico de Italia. Me comenta que está hasta los… de ver tanta gente haciendo el camino. Va bastante más rápido que yo así que lo dejo ir. Buen Camino Francesco. Durante unos kilómetros tenemos a nuestro lado plantaciones de girasoles. Qué buen color le dan al camino estas plantas. Algunos peregrinos aprovechan para dibujar caras o incluso mensajes. A mi me gusta más tomarme una foto con ellos.

caminodia12_2

Hoy llegamos a Burgos. Todo el mundo habla fatal de la entrada a la ciudad. Algunos peregrinos se plantean seriamente el tomar un bus hasta el centro. Vamos a andar cerca de dos kilómetros por un polígono industrial. Yo tengo claro que voy a pasar por el polígono. Y lo voy a hacer con un sentido, luego te lo cuento.

La llegada a Burgos se hace infinita, una recta inmensa llena de empresas. Polígono Industrial Gamonal. Por lo menos le ponen nombres como en mi pueblo. Como siempre la entrada a una ciudad me parece un infierno. Ya he pasado, con esta, por tres y las tres veces se me ha hecho duro. Debo reconocer que cada vez se me hace menos duro pero el polígono ha sido demasiado largo. Justo antes se me ha ofrecido un camino alternativo para evitar el camino por el polígono y llegar bordeando el río. Pero este es el camino auténtico y aquí he venido a hacer el Camino Francés auténtico.

caminodia12_3

¿Sabes? No sé si hoy quiero quedarme o no en Burgos. La verdad es que aguantaría unos kilómetros más. Por otra parte me han hablado tan bien de esta ciudad que tengo ganas de descansar en ella. Una credencial de peregrino (donde nos van sellando cuando llegamos a los distintos albergues) sin el sello de Burgos debe de verse rara. Paremos aquí, claro que sí.

Desde hace unos días ando preguntando a una persona de Murcia si va a subir o no a hacer el tramo que une Burgos con León conmigo y ahora parece que la incógnita se resuelve. No tiene tiempo para andar ese tramo, el único que le falta para terminar el camino. Le mando una foto de una concha en el suelo para que vea que he llegado a la ciudad donde él estuvo en algún momento. Me recomienda parar, que como me lo salte me mata dice… jajaja.

Sigo avanzando y veo la catedral de Burgos. Es grande. Las flechas me llevan hacía ella. A escasos metros de allí veo una cola. ¿Es esto el albergue público? Sí. Dejo mi mochila en el suelo y me quedo allí esperando que llegue el resto de peregrinos. He llegado de los primeros o el resto se ha quedado en otro lado. Tomo mi móvil y desde la posición donde me encuentro decido tomar una foto. Sí, voy a dormir justo al lado de la catedral. Me parece algo casi mágico.

caminodia12_4

Entramos en el albergue que se parece bastante al de Roncesvalles. Tengo un enchufe para mi y luz individual. ¿Seguro que esto es un albergue?. Me ducho, lavo la ropa, la tiendo y me voy a tomar una cerveza. Hay un bar justo enfrente del albergue. Me gusta Burgos. Antes de llegar me encuentro con un sevillano al que conocí en Nájera. El tipo lleva en un plástico todas las credenciales de los caminos que ha hecho. Me enseña alguna de la vía de la plata que sale de Sevilla al parecer. Le invito a una tapa con cerveza y él a mi a otra. Me comenta que hoy deja el Camino hasta nuevo aviso. Se vuelve a su casa. Esto le pasa a más gente hoy. No será el único que deje el camino en Burgos o al menos se toma un descanso. Pero antes de contarte esto debo contarte mi visita a Burgos.

Salí de tomarme un par de tapas con la idea fija de tomarme una tapa typical Burgos. En una calle transitada por turistas seleccioné y entré en un bar a pedirme una morcilla de Burgos. Al cobrarme el tipo se da cuenta de que los precios que se muestran están mal. Escucho como le echa la bronca a alguien. A mi me cobra bien. Yo creo que no es para ponerse a explicárselo a nadie cuando tu mismo puedes revisar si están bien puestos o no antes de abrir la barra. En fin… algunos jefes no se hacen cargo de su parte de culpa en el manejo de un negocio.

caminodia12_5

Estando en Burgos y teniendo la catedral tan cerca no podía faltar una visita. Vengo andando desde Saint Jean y después de pagar en Santo Domingo de la Calzada no tengo ánimo de pagar más por concederme un momento de agradecimiento así que paso sin preguntar. Me miran, me ven de peregrino y ni me paran. Una vez dentro descubro un edificio majestuoso. Me siento en uno de los bancos que encuentro y doy gracias por haber podido llegado allí. Me reconstruyo y cojo impulso para lo que me queda de Camino. Hoy, después de varios días con el tobillo bastante jodido, he notado como no me molestaba. Al menos el dolor era conocido de mi entrenamiento. En ningún momento pensé que este dolor me iba a hacer abandonar el camino por que sabía que era cuestión de tiempo el verlo desaparecer.

Me doy una vuelta por la ciudad. Visito el castillo aunque está a tomar por culo y cuando llego me dicen que o pago entrada o no entro. A lo que respondo que otro día si eso lo veo. Ni me molesto. Sigo dándome una vuelta. Veo a Joan que parece que está por allí dando una vuelta también. Me acuerdo de Mike al ver su ciudad en el suelo. Le mando la foto. Me dice que él no lo vio ayer cuando estuvo aquí. Volvamos al albergue que se hace de noche. Busco un lugar donde comprar pan. En domingo Burgos cierra todo. Encuentro una pequeña tienda de postres donde me venden un bocadillo de pan. Gracias. Me llevo una teja de chocolate. No sé como se pueden comer esto los de Burgos. Se te queda pegada por todos los dientes.

caminodia12_6

A la vuelta me tomo una tapa en el bar de enfrente del albergue. Cuando salgo escucho un grupo de gente que va con guitarras. Las canciones populares me acompañan mientras escribo estas palabras.

Quizá el camino me intenta enseñar algo que no termino de entender. Mis compañeros se han alejado o se han tomado un día. No sé cuando los volveré a ver. Quizá haya que viajar a Boston, Italia, Argentina para verlos. No es, realmente, una mala idea. Los volveré a ver pronto, el camino es bueno con la gente que lo vive y estos tres compañeros lo viven. Y bueno, no está descartado que me los vuelva a encontrar :). Ayer, la despedida de Alex no fue nada fácil. El camino une a la gente tan rápido… Alex tiene que tomar un descanso. Tiene el tobillo jodido. Como será que ha prometido no volver a dormir en un albergue. Bueno, seguro que se recupera y vuelve a retomar el camino con la misma fuerza y entusiasmo que el primer día. Creo que hice lo correcto dejándolo solo para que viviera su camino, no estoy seguro.

Al llegar a Burgos sentí que debía parar y aceptar, por una vez en mi vida a gente cuya primera impresión no fue positiva. La verdad es que Burgos es una parada que repara. Hoy volví a recordar las palabras del sacerdote de Belorado cuando apunto que Santiago aparecía mirando al frente, al horizonte, a lo trascendente, con una única guía, a saber, la biblia y… Caminando. Quiero pensar en mi caminar de mañana en la gente que antes que yo y seguramente más jodido que yo ha andado por donde yo voy.

Al pasar el polígono de Burgos hice una ofrenda. Este tramo lo ofrecí a todos los que trabajan por que aparecieran en su vida ejemplos de lucha obrera que les permitiera poner valor a esa acción social y unirse. Me acabo de dar cuenta de que no recordé a las personas que, como yo, no tienen trabajo. Me acuerdo ahora de ellos y les deseo lo mejor. Pronto entraré en tierras palentinas. Justo ahora Spotify ha decidido poner Quien Fuera de Silvio Rodríguez que me recuerda a las palentinas de la JEC. Y hoy sigo en la brecha militando en la HOAC. Uff… creo que todavía no había caído en lo que esto significa…

Hasta mañana.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *