Vuelve el domingo bloguero

Siento mucho la tardanza pero bueno… ¡¡Aquí estamos de nuevo (mi ego y yo)!!.

Chicos y chicas… lectores todos… he perdido casi 10 kilos desde que comencé la semidieta, puedo correr 7 kilómetros sin parar (nadie ha dicho nada acerca de bajar el ritmo)… sí, ya no me pico con la gente cuando me pasa… cada uno tiene su ritmo y mi objetivo es llegar al final.

Y hoy, por fin, he dado un paso más, creo que en el momento adecuado. He tenido mi primera jornada de senderismo. Jamás me había planteado que esa afición a la que mucha gente a mi alrededor se está apuntando fuera tan exigente. Ayer recorrí gran parte de latinoamerica gracias a los comentarios de un amigo y a las fabulosas fotos y vídeos. Hoy he recorrido sólo una parte de la sierra murciana y la verdad es que lo de esta mañana me ha cansado mucho más que lo de ayer (creo que el estar sentado influye mucho).

Ha estado muy bien volver a sentir el contacto con la naturaleza. Al principio pensaba que la ruta iba a ser sencilla pero cuando he visto que mi corazón latía a 160 pulsaciones por minuto me he mirado los dedos con los que me las estaba tomando para asegurarme de que no estaba el gordo entre ellos y efectivamente, nada de nada, el dedo gordo no estaba ahí, esas pulsaciones eran reales. La verdad es que la visión del mar desde el puerto de la cadena es algo que no tiene precio y el placer de llegar hasta arriba hace que te recuperes de todo el esfuerzo realizado y que a la bajada ya no pienses en lo dura que fue la subida.

Como ante todo esfuerzo físico tu cuerpo se encarga de segregar sustancias que hacen que llegado el momento sea muy complejo que dejes de hacerlo. En mi caso por ejemplo ha pasado mucho tiempo desde que empecé a hacer deporte hasta que he empezado a sentir que no puedo dejarlo.

Lo que más me ha impresionado (además de las vistas claro) es ver a gente haciendo deporte (corriendo) por la misma ruta por la que yo iba. Si es exigente correr sobre asfalto no me quiero imaginar como debe ser correr en montaña… me quito el sombrero. El autocontrol que tiene esa gente es impresionante.

Y hasta aquí mi domingo bloguero.

PD: Fotos de la ruta.

Un saludo a todos y a todas.

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