La semidieta

Esta semana ha comenzado para mi la operación bikini aunque en mi caso igual debería llamarla operación bañador (no me suelo poner bikini). Lo que estoy haciendo es muy sencillo. La semidieta consiste en dejar de comer bollería industrial y alimentos con alto contenido en grasas no saturadas en la medida de lo posible. ¿En la medida de lo posible? Me explico. Yo de manera habitual cuando llegaba del trabajo a mi casa me hacía con una napolitana de chocolate o dos donuts de chocolate o donuts clásicos (que no todo va a ser tomar chocolate) y me lo “hincaba” antes de cenar. He eliminado este suculento momento.

¿Más cosas? Desde luego si puedo evitar las bebidas carbonatadas y el alcohol lo voy a hacer. ¿Esto implica no salir? No. Simplemente me guardaré de cuando salga para una noche muy muy larga no tomar coca-cola, fanta, cerveza sin alcohol… con lo rica que está el agua… Claro está que si sales a tomar un aperitivo o una cervecita por la noche no vas a quitarte esta cerveza (1 vez a la semana no hace daño) este es el segundo principio de mi semidieta. ¿Por qué? Aunque en el día a día no seamos conscientes gran parte de nuestra vida social se desarrolla delante de la comida. Hay que dejarlos pasar y vivir el momento con toda tranquilidad. Hay una semana por delante para evitar estos excesos. Y los de la semana completa son los que realmente te pueden hacer mantener el peso o aumentarlo.

Esto no es ciencia ya que aún no he medido resultados en mi mismo ni voy a poder hacerlo en un volumen de población. No estoy incitando a nadie a que haga esto. No sé si realmente funciona. Llevo sólo una semana.

¿Realmente tiene que ver con la operación bikini?. En parte sí. Aunque esta semidieta tiene otra razón de ser. Estoy buscando crear una rutina de estudio. Os puedo asegurar que después de comerte una napolitana, un donut de chocolate o cualquier alimento con alto contenido en grasas no saturadas el cerebro no funciona tal como debería. Además, comer mucho por la noche dificulta el descanso ya que tu cuerpo no para de trabajar durante toda la noche. Si quiero adquirir el hábito tengo que alimentarme bien y descansar.

¿Tengo límite de kilos por debajo? Sí. Me han dicho varias personas que no debería bajar de los 80 kilos aunque si os soy sincero dudo mucho que baje de peso. Creo que únicamente me voy a mantener en lo que peso ahora.

Y aquí acaba otro domingo bloguero más personal que los demás. Hoy acaban los domingos de enero así que el primer mes ya lo tengo superado. Debo reconocer que cuando comencé este miniproyecto dudaba mucho de mi tenacidad. Supongo que no habré mejorado mucho mi estilo durante este mes, pero bueno, como dije en el artículo de presentación de esta sección, no voy buscando mejorar mi estilo sino simplemente desconectar un rato a la semana y hacerlo con algo que pueda compartir con más gente. Espero que os esté gustando.

Un saludo a todos y hasta el domingo que viene.

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6 comentarios en “La semidieta

  1. Mmm… algo me dice que debo seguir tu ejemplo… gracias por recordarme que esas pequeñas cosas que uno hace por gusto a veces no nos hacen tan bien 🙂

    Saludos desde el otro lado del charco 🙂

  2. ¡Cuanto tiempo! Jajaja… De nada. Ya sabes que lo que digo no es ciencia pura. En el fondo el azúcar es un buen alimento para el cerebro si no me equivoco. Mi cansancio viene también de que intento estudiar cuando llego del trabajo y eso con sueño se hace muy cuesta arriba.

  3. Fan de la SGAE y de la batamanta. Bueno, cosas peores se han visto. Yo diría incluso que parecen lo mismo… Las dos dan calor, cada una a su manera. A decir verdad creo que la SGAE tiene un aparato judicial muy gordo pero que se equivoca en su punto de mira. Habiendo posibilidad de articular el movimiento cultural que surge de internet y pudiendo aglutinar multitud de nuevos autores como son los que escriben blogs se han echado en contra a una parte muy importante de la población debido al desquicio que llevan con la persona de a pie.

  4. ¿Mi Físico? La verdad es que mientras volvía hoy de Murcia he visto a un montón de gente subiendo corriendo para el chorrico. Parece que la cosa se anima de nuevo. A mi la verdad es que el frío me puede. Soy como aquel que en la popular de El Palmar dijo que todos los días se ponía los calentadores, bajaba al portal y se daba media vuelta. Voy a pillarme dos tardes a la semana y a salir pitando un ratico.

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