El coche

Todos los días cojo, no en el sentido argentino, el coche para ir a trabajar, es algo complejo de explicar pero básicamente trabajo en medio de la montaña y hasta allí no llegan autobuses. Habitualmente transito por carreteras secundarias ya que por estas carreteras no suele haber atascos, como mucho una moto que va por en medio de la carretera, un tractor que se desplaza de una finca a otra, un peatón que camina o un camión que te va llenando de arena el coche. Realmente estos elementos no me molestan nada, cuando me los encuentro los adelanto o me quedo detrás a una velocidad menor de la que llevaba pero no me desaspero, distancia de seguridad y a correr.

Pero en este camino he conocido muchos amigos… algunos me quieren tanto que no se separan de mi en todo el camino y cuando digo que no se separan me refiero a que no están a más de medio metro de mi coche. Parece que les encantara leer mi matrícula, que no sé que le ven por que es igual que la de cualquier otro coche. Yo no veo forma de distinguirla de otra salvo por los números y las letras. Mi actitud ante este tipo de fans es levantar el pie del acelerador, no vaya a ser que le de un vahído por ese entusiasmo y la tengamos, prefiero que lo que nos pase sea a una velocidad menor. Si el seguidor es capaz de sobreponerse y amplia la distancia entonces vuelvo a posar mi pie sobre el acelerador.

Otro tipo de personas que he conocido son los adelantadores. Suelen elegir los mejores sitios del camino para adelantar. ¿Qué se entiende por un buen sitio para adelantar? Una redonda, una redonda es cojonuda para adelantar, tienes varios carriles, y como nadie sabe usarlas el adelantador simplemente queda como un ignorante al que hay que dejar pasar más que nada para no pegársela… Lo mejor es cuando la entrada a la redonda es por un único carril y el compañero que tienes detrás acelera por el carril de la derecha para adelantarte. Creo que algo me enseñaron mal en la autoescuela o falle a la clase donde explicaban que en las redondas se conduce como si estuvieras en Inglaterra, al revés que en España… vaya… tendría que ponerme a repasar ese librito ya. ¿Hay más sitios que son cojonudos para adelantar? ¡Claro que sí! Son los cambios de rasante. Yo creo que la gente que adelanta en cambios de rasante son admiradores del riesgo. Les encanta lo desconocido… podrían ser buenos investigadores pero en algún momento decidieron que conducir sería más productivo y arriesgado. Yo cuando los veo simplemente freno esperando no tener ningún fan detrás al que le haya dado un vahído.

Pero conducir al trabajo por las mañanas tiene sus cosas buenas y es que poca gente ha visto amaneceres tan bonitos como los que yo veo a diario. Una parte del camino está repleta de almendros que cuando se encuentran en flor forman un paisaje que levanta el ánimo a cualquiera. El paisaje que me acompaña durante casi todo el camino es el típico Murciano. Yo creo que no se puede pedir más.

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