La iglesia que amo por Ronaldo Muñoz

Pocas catedrales de canto y oro,

muchas capillas de barro y tabla.

Pocos ricos adiestrados a la indiferencia,

muchos pobres expertos en pasión compartida.

Pocos letrados calculadores y prudentes,

muchos sencillos que saben de fe y de esperanza.

Pocos doctores muy seguros de su doctrina,

muchos testigos que escuchan de verdad.

Poco poder de fariseos y sacerdotes de carrera,

mucho servicio humilde a los hermanos más pequeños.

Pocos proyectos de dólares y marcos,

muchas mingas de sudor y canto.

Pocas ceremonias en palacios y cuarteles,

muchas fiestas en aldeas y barrios marginales.

Pocas bendiciones de armas, bancos y gobiernos,

muchas marchas de paz, justicia y libertad.

Poco temor al Dios del castigo y de la muerte,

mucho respeto al Dios del amor y de la vida.

Poco culto de espaldas al pueblo

a Cristo rey eterno en las alturas;

Mucho amor y seguimiento a Jesús el de María,

Compañero, Profeta, Hijo del Padre.

Poco, cada vez menos,

mucho, cada vez más.

Ronaldo MUÑOZ, Chile
Abril
PD: Me lo encontré en una página web y aquí lo dejo.. jejeje

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